miércoles, 24 de febrero de 2016

Lo que sabe la Fe

LO QUE SABE LA FE

admin / hace 5 días



A primera vista puede parecer que algunos personajes de la Biblia estaban muy
seguros de sí mismos, que tenían una confianza absoluta. Frente a esa fe
aparentemente inquebrantable, podemos sentirnos un poco inseguros de nuestra
propia fe.

Eso se debe a que vemos los milagros de los que ellos fueron testigos con la
perspectiva que da el paso del tiempo. Sin embargo, tratemos de ponernos en su
lugar. Tengamos en cuenta lo imposible que debió de parecerles la situación en ese
momento, cuando el desenlace todavía se desconocía.

Pensemos, por ejemplo, en los tres hebreos cuando estaban a punto de ser
arrojados a un horno encendido por no inclinarse y rendir culto a la imagen de oro
que Nabucodonosor había mandado erigir. Puede darnos la impresión de que
estaban pletóricos de confianza cuando comparecieron ante la máxima autoridad del
mayor imperio de su época, seguros de que no les pasaría nada en aquel horno. Sin
embargo, ¿no podría ser que también tuvieron que sobreponerse al miedo y a la
incertidumbre de lo que les podía suceder?

Es verdad que su amigo Daniel poseía mucho poder e influencia, y quizá habría
podido defenderlos y rescatarlos. En todo caso, no se hace mención de él en ese
pasaje. Posiblemente se encontraba de viaje en otra parte del imperio. Sadrac,
Mesac y Abednego estaban solos y tuvieron que dar la cara por sus convicciones
ante un rey que se consideraba Dios, rodeado de celosos consejeros de la corte
para quienes la presencia de los hebreos representaba una amenaza. Aquellos
asesores indignados probablemente contribuyeron a provocar la ira del monarca
contra los tres hebreos.

A pesar de la osada declaración de Sadrac, Mesac y Abednego en el sentido de que
confiarían en Dios pasara lo que pasara, está claro que eran humanos, y propensos
a los mismos temores que cualquiera de nosotros abrigaría si tuviera que enfrentarse
a una situación tan espeluznante.

La fe no es la ausencia de temor; es lo que vence el temor. Me aventuro a decir que
a los tres hebreos les horrorizaba lo que estaba a punto de sucederles; así y todo,
tenían claro lo que debían hacer. Su fe a todas luces no se basaba en alguna
suposición de que su cuerpo milagrosamente sería inmune al calor y al fuego; por lo
menos no es eso lo que se entiende de las palabras que pronunciaron y que
quedaron consignadas en la Biblia.

Dijeron: «Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos
del horno y de las manos de Su Majestad. Pero aun si nuestro Dios no lo hace así,
sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos su estatua».

No sabían lo que ocurriría, pero tenían fe en que Dios era dueño de la situación. Su
fe se basaba en la seguridad de que, pasara lo que pasara, Dios tenía un designio
bien claro, y en la confianza de que Él cuidaría de ellos como mejor le pareciera. No
pusieron condiciones según lo que ellos consideraban que sería mejor. No le dijeron
al rey que sus cuerpos no se quemarían. Sabían que Dios podía hacer cualquier
cosa, pero no basaban su fe en que los libraría de quemarse en el horno. Su fe
reposaba en el poder y el amor de Dios, no en el desenlace que a juicio de ellos
sería el mejor.

Sabemos que Dios, en última instancia, lo corregirá todo en la otra vida, pero eso no
disminuye el ahogo de afrontar quizás experiencias muy dolorosas o incluso la
muerte. En este momento no tenemos que lidiar con la otra vida, sino con el
presente.

Es posible que tengas miedo de lo que te espera. Tal vez te parezca que nada
puedes hacer para arreglar la situación en que te encuentras. De todos modos, la
intervención de Dios en tu vida no depende de la confianza que tengas en ti, sino de
tu fe en Él y tu confianza en Su poder ilimitado, Su bondad y Su amor. No es
necesario que creas que siempre sucederá lo que quieres que pase. Basta con que
creas que Dios puede producir el desenlace ideal en el momento que le parezca más
conveniente y a Su manera, si no en esta vida, en la otra, porque confías en Él.

La fe sabe lo más importante: que Dios nunca nos dejará ni nos abandonará.

Ninguno de nosotros sabe lo que nos deparará el futuro. Las más de las veces
desconocemos si tal revés que hemos sufrido o tal situación que nos aflige se
resolverán en un minuto o en un mes, o si perdurarán toda la vida. Nuestra fe no
puede estar fundada en ciertos resultados que esperamos que se produzcan y que
tendrían sentido para nosotros. Lo que sabe la fe es que Jesús no nos dejará sin
consuelo. Él estará con nosotros en el fuego, como estuvo con Sadrac, Mesac y
Abednego.

Buenos días🙏🏼☕📖
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martes, 23 de febrero de 2016

Devocional diario

Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto. ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?  ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.  Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
Isaías 58:1-12

sábado, 13 de febrero de 2016

Mensaje de Reino

" Mensaje de Reino "

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        " ORACIÓN "



Señor mío y Dios mío, al despertarme y contemplar tu creación, siente gozo mí Corazón del Amor tan Grande que me tienes.
Hoy al empezar un nuevo día, quiero expresarte mi Gratitud y mi Amor por Ti.
Te Alabo y te Bendigo porque eres mí Fuerza, mi Escudo, mi Baluarte, mi Guía, mi Esperanza, mi Maestro, en fin eres mí Todo.
Quiero un Corazón nuevo, un Corazón dispuesto a ser Luz en medio de la oscuridad.
Que Tu Santo Espíritu, nos empuje, nos levante, nos animé, nos enseñe y transforme en Vasijas de Barro y que tú seas nuestro Alfarero, nuestra Fuente, que seas, ese, Torrente de Agua Viva, donde podamos saciar nuestra sed y poder tener un Corazón sin costumbres, sin edades, sin estancamientos; un Corazón nuevo mi Señor.
Hoy te coloco todas las personas que comparten esta Oración de encuentro contigo al amanecer, Bendicelas, Guardarlas en lo más profundo del Corazón de Tu hijo Jesús. Bendice nuestra Familias, nuestros seres queridos y Vecinos.
Coloco este día en Tu presencia.
Gracias por todo el Amor que me tienes. En el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed. Porque serán saciados.

D.T.B.M
Esp. Cedeño  🇻🇪

martes, 2 de febrero de 2016

Todo nuestro apoyo a los hermanos misioneros

Marta Nombela Monje
Misión Bautista Europea
Evinayong (Guinea Ecuatorial)
Comenzamos un nuevo año y como dicen aquí:
“gracias Dios por que durante todo el año pasado, que no son pocos días, nos has protegido”
Una de las cosas que más te impacta de la iglesia de aquí la primera vez que la conoces es el
ritmo y la alegría que tienen, pero otra de las cosas que más llega al corazón son las oracio-
nes, no solo de los adultos, también de los niños. La forma sincera de orar y agradecer por
las pequeñas cosas es algo difícil de olvidar.
La Iglesia:
A lo largo de este año que ha terminado, la iglesia ha vivido
muchos cambios, pero yo podría decir que en medio de todos esos
cambios ha salido fortalecida.
Nuestra iglesia de Evinayong, sigue siendo una iglesia completamen-
te llena de niños, cada domingo tenemos de media 60 o 70 niños.
Pero niños que crecen, por eso hemos comenzado las reuniones de
adolescentes a las que cada lunes se unen más y más, y la mayoría
(por no decir todos) son alumnos del colegio.
También los jóvenes siguen fielmente con sus reuniones y anima
mucho ver como algunos de ellos ya salen a los puntos de misión con los líderes y empiezan
a compartir la Palabra, “tienen tantas ganas de servir” que son un verdadero reto para el resto
de la iglesia.
Otra de las cosas que me gustan de nuestra iglesia es la sencillez
y a la vez las ganas de aprender y estudiar la Palabra de Dios, pero
también de juntarse a orar unos por otros.
Parte de la vida de esta iglesia son los cultos de oración, que
sorprendentemente están llenos de jóvenes y ahora también de adoles-
centes con ganas de agradecer a Dios todo lo que hace en sus vidas.